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La Organización Mundial de la Salud (OMS) está preparando un nuevo informe sobre el impacto en la salud de las radiaciones no ionizantes que generan los teléfonos móviles, las torres de telefonía celular, el Wi-Fi y el bluetooth. Sin embargo, los científicos temen que muchos datos sean ignorados.

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DATOS CIENTIFICOS

INSTITUTO NACIONAL DEL CANCER

Existen tres razones principales por las que la gente se preocupa de que los teléfonos celulares (también llamados teléfonos “inalámbricos” o “móviles”) puedan causar ciertos tipos de cáncer u otros problemas de salud:

Los teléfonos celulares emiten radiación de radiofrecuencia (ondas de radio), una forma de radiación no ionizante, desde sus antenas. Partes del cuerpo más cercanas a la antena pueden absorber esta energía.

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EL CUERPO HUMANO Y LA RADIACIÓN

El cuerpo humano absorbe energía de aparatos que emiten radiación electromagnética de radiofrecuencia. La dosis de energía absorbida se calcula usando una medida llamada índice de absorción específica (SAR), el cual se expresa en vatios por kilogramo del peso corporal.

La exposición a la radiación ionizante, tal como de rayos X, se sabe que aumenta el riesgo de cáncer. A la radiación no ionizante se le limita en sus estudios sobre el daño directo al organismo, simplemente porque se vincula a muchos aspectos y desarrollos tecnológicos que afectaría a intereses económicos mundiales.

ESTUDIOS

Los estudios epidemiológicos usan información de varias fuentes, incluso de cuestionarios y datos de proveedores de servicio de teléfonos celulares, para calcular la exposición a la radiación de radiofrecuencia. Todavía no es posible hacer mediciones directas fuera de un entorno de laboratorio. Los cálculos tienen en cuenta lo siguiente:

a. Con qué 'regularidad' los participantes del estudio usan teléfonos celulares (el número de llamadas por semana o por mes).

b. La edad y el año cuando los participantes del estudio usaron por primera vez un teléfono celular y la edad y el año que lo usaron por última vez (permite calcular la duración y el tiempo desde el principio del uso).

c. El número promedio de llamadas de teléfono celular por día, por semana o por mes (frecuencia).

d. La duración promedio de una llamada típica del celular.

e. El número total de horas de uso en lo que llevan de vida, calculado por la duración de una llamada típica, por la frecuencia del uso y por la duración del uso.

¿Qué ha indicado la investigación epidemiológica acerca de la asociación entre el uso del teléfono celular y el riesgo de cáncer?

Los investigadores han llevado a cabo varios tipos de estudios epidemiológicos en humanos para investigar la posibilidad de una relación entre el uso del teléfono celular y el riesgo de tumores malignos (cancerosos) de cerebro, como gliomas, así como tumores benignos (no cancerosos), como neuromas acústicos (tumores en las células de los nervios responsables de la audición que se conocen también como schwannomas vestibulares), meningiomas (generalmente tumores benignos en las membranas que cubren y protegen el cerebro y la médula espinal), y tumores de glándula parótida (tumores en las glándulas salivales).

TUMORES Y CANCER

En un tipo de estudio, llamado estudio de casos y controles, se compara el uso de teléfonos celulares entre personas con estos tipos de tumores y personas que no los tienen.

En otro tipo de estudio, llamado estudio de cohortes, se hace el seguimiento a un grupo grande de personas que no tienen cáncer al entrar en el estudio y se compara el índice de estos tumores entre las personas que usaron teléfonos celulares y las que no los usaron.

Los datos de incidencia de cáncer pueden también analizarse por un tiempo para ver si los índices de cáncer de cerebro cambiaron en grupos grandes durante el periodo en que el uso de teléfonos celulares aumentó drásticamente.

Los investigadores han informado de algunas asociaciones estadísticamente significativas para ciertos subgrupos de gente.

ESTUDIO LLAMADO INTERPHONE

Este es el mayor estudio de casos y controles relacionado con la salud sobre el uso de teléfonos celulares y el riesgo de tumores de cabeza y cuello. Un consorcio de investigadores de 13 países efectuó este estudio. Los datos se originaron de cuestionarios que completaron los participantes del estudio.

Un análisis de los datos procedentes de los 13 países participantes en el estudio Interphone informaron de una asociación estadísticamente significativa entre la distribución intracraneal de los tumores dentro del cerebro y la ubicación del teléfono reportada (7). Sin embargo, los autores de este estudio señalaron que no es posible sacar conclusiones firmes sobre la causa y efecto basándose en sus hallazgos.

Un análisis de datos de cinco países del norte de Europa en el estudio Interphone mostró un riesgo mayor de neuroma acústico solo en quienes habían usado un teléfono celular por 10 años o más.

ESTUDIO EN SUECIA

Un análisis en conjunto de dos estudios de casos y controles llevados a cabo en Suecia que reportó tendencias estadísticamente significativas de un mayor riesgo de cáncer de cerebro por el grado total de uso de teléfonos celulares y los años de uso entre quienes comenzaron a usar esos teléfonos antes de los 20 años de edad.

En 2011, se publicaron dos pequeños estudios que examinaron el metabolismo de la glucosa cerebral en gente después de que habían usado teléfonos celulares.

Los resultados fueron inconsistentes; mientras que un estudio mostró un mayor metabolismo de la glucosa en la región del cerebro próxima a la antena en comparación con tejidos en el lado.

Opuesto del cerebro (29), el otro estudio (30) encontró un metabolismo menor de glucosa en el lado del cerebro en donde se usó el teléfono.

El NTP estudió la radiación de radiofrecuencia (frecuencias 2G y 3G) en ratas y en ratones (36, 37). Este extenso proyecto se llevó a cabo en laboratorios altamente especializados que especificaron y controlaron las fuentes de radiación y midieron sus efectos.

Los roedores experimentaron exposiciones de cuerpo entero de 3, 6, o 9 vatios por kilogramo de peso corporal durante 5 o 7 días a la semana por 18 horas al día en ciclos de 10 minutos encendido y 10 minutos apagado.

Un panorama de investigación de los estudios de roedores, con enlaces a los resúmenes revisados por colegas, está disponible en el sitio web del NTP.

NUEVO TIPO DE CANCER

Los principales resultados observados fueron un pequeño número de cánceres de células de Schwann en el corazón de células de Schwann en el corazón y cambios no cancerosos (hiperplasia) de ratas macho pero no en ratas hembras o en ratones en general.

Estos hallazgos experimentales plantean nuevas preguntas sobre la posibilidad de que la radiación de radiofrecuencia resulte en cambios celulares y presente vías potenciales para futuros estudios de laboratorio.

Los cánceres en el corazón son extremadamente raros en humanos, donde las preocupaciones principales de los resultados con respecto a la exposición a la radiación de radiofrecuencia de los teléfonos celulares son los tumores en el cerebro y el sistema nervioso central.

Sin embargo, las células de Schwann del corazón en roedores son semejantes a la clase de células en los humanos que originan los neuromas acústicos (también conocidos como schwannomas vestibulares), los cuales algunos estudios han sugerido son más frecuentes en personas que han reportado un uso más intenso de teléfonos celulares.

ESTUDIOS: DAÑO EN NIÑOS

¿Ha sido asociada la radiación de radiofrecuencia por el uso de teléfonos celulares con riesgo de cáncer en niños?

Hay consideraciones teoréticas de por qué se deba investigar por separado el riesgo posible en niños.

Sus sistemas nerviosos están aún en formación y, por consiguiente, son más vulnerables a factores que pueden causar cáncer. Sus cabezas son más pequeñas que las de los adultos y, por consiguiente, tienen una exposición proporcionalmente mayor al campo de radiación de radiofrecuencia emitida por los teléfonos celulares.

Y, los niños tienen la posibilidad de acumular más años de exposición a los celulares que los adultos.

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